Ya no está en mis manos (reflexión)

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

Desde mi escritorio

Susurros Mortales: El comienzo...

Tus miedos

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

Desde mi escritorio

Susurros Mortales: El comienzo...

Dar

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

Desde el escritorio de Peter Vergara

Susurros Mortales: El comienzo...

Perder la vida

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

“Perder la vida sin vivirla, es como desperdiciar el regalo más hermoso que Dios nos pudo haber concedido”. Peter Vergara

Susurros Mortales: El comienzo...

Estúpidamente

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

“Me enamoré de ti al verte por primera vez, estúpidamente, pero inteligentemente descubrí a tiempo que no valías ni una lágrima de mi corazón…”

Susurros Mortales: El comienzo...

¿Lunes?

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

¿Lunes? Otro día más que iré perdiendo en la cuenta de la vida por no tener mis sueños, ya amarrados, a mi deseo de seguir luchando…

Susurros Mortales: El comienzo...

La vida sigue ganando

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

“Hoy me levanté con deseos de vapulear a la vida. Por la noche me acosté, derrotado otra vez por ella por no haber aprendido nada de mis errores anteriores”.

Susurros Mortales: El comienzo...

Tan corta la vida…

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

“Tan corta la vida, y yo perdiéndola un poco más cada día por no saber vivir en ella”.

Susurros Mortales: El comienzo...

Estoy cansado…

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

“Cansado de caminar por un sendero que jamás, creo, me conducirá hacia la esperanza de saber que quizás algún día te dignes a amarme”.

Susurros Mortales: El comienzo...

Triste corazón…

Susurros Mortales en el Viento: Ángel de Piedad

“Cuando en mis noches de inmensa soledad miro al cielo, me pregunto, otra vez, si algún día alguna estrella fugaz alegrará el triste corazón de un pecho, que cruelmente fue abandonado a la deriva por ti”.

Susurros Mortales: El comienzo...